Cuándo y cómo tomar el sol para disfrutar sin riesgos para la salud

Llegan las vacaciones y con ellas muchos optaremos por pasar unos días en la playa, y otros en la montaña. En uno y otro caso es bastante probable que durante estos días aumente muy notablemente el tiempo que nos expongamos a la luz solar, así como las partes del cuerpo que verán el sol tras los largos meses de invierno en que nos cubrimos de ropa hasta el cuello. Por ello, es de utilidad repasar brevemente los beneficios y perjuicios asociados a los rayos de sol, así como dar algunos consejos para disfrutar del astro rey sin riesgos para la salud.

La luz solar se compone  de rayos de muy diversa longitud de onda, algunos visibles y otros invisibles. Como es sabido, el espectro de luz visible se compone de siete colores: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil, y violeta; y los rayos no visibles por los ojos humanos son los infrarrojos, que producen calor, y los ultravioletas, cuya longitud de onda es más corta, son dañinos para los seres humanos y se subdividen en:

  • Ultravioletas C (UV-C) que poseen propiedades germicidas, por lo que se utilizan para purificar el aire, el agua, etc.
  • Ultravioletas B (UV-B) que junto a los UV-C son responsables de las reacciones fotoquímicas que conllevan la producción de la capa de ozono.
  • Ultravioletas A (UV-A), tradicionalmente considerados menos dañinos para el ADN, pero dañinos a fin de cuentas, por lo que son usados en paneles bronceadoras y para tratar la psoriasis1.

 

 

Demasiada exposición a los rayos ultravioletas produce quemaduras y altera procesos que afectan al crecimiento y apariencia de la piel. Cuanto más se expone al sol, antes envejece la piel2. No obstante, también es cierto que el ser humano ha sido diseñado para aprovechar la luz solar. El sol nos ayuda a:

  • Mantener nuestros patrones circadianos para que podamos permanecer despiertos durante el día y dormir por la noche.
  • Contribuye a que la piel produzca vitamina D, que es necesaria para la función normal de los huesos y del sistema inmunitario.
  • Facilita el engrosamiento de la epidermis, refuerza la pigmentación y así protege contra los daños al ADN y las quemaduras solares.
  • Modula ciertas reacciones del sistema inmunitario6.
  • Aumenta la producción de serotonina y los niveles de endorfinas; por tanto, tiene cierto efecto analgésico e induce buen humor6.
  • Además, la falta de luz solar, sobre todo en invierno, está relacionada con una forma de depresión llamada trastorno afectivo estacional2.

En contrapartida, demasiada exposición al sol puede provocar diversos efectos nocivos para la salud:

  • Quemaduras de la piel que en casos extremos pueden llegar a ser muy graves.
  • Lesiones ocularesque pueden ir desde una simple conjuntivitis a lesiones graves en la córnea, el cristalino o la retina3.
  • Fotoenvejecimiento que se caracteriza por la aparición de arrugas, pecas, léntigos solares y de pequeñas venas en la piel (telangiectasias)3.
  • Queratosis actínica que es una lesión degenerativa precancerosa de morfología variable que comúnmente se encuentra en el rostro, los labios, las orejas, el dorso de las manos, los antebrazos, el cuero cabelludo o el cuello4.
  • Carcinomas basocelulares. Son los más frecuentes. Representan el 70-80% de los carcinomas cutáneos. Afectan a las células basales de la epidermis encargadas de la renovación de la piel. Aparecen sobre todo a partir de los 50 años. Con gran frecuencia, se localizan en la cara, el cuello y las manos5. Raras veces se diseminan.
  • Carcinomas Representan el 20% de los cánceres cutáneos. Las células implicadas son las de la zona más superficial de la epidermis. También aparecen sobre todo a partir de los 50 años. Con gran frecuencia, se localizan en la cara, el cuello y las manos5.
  • Melanoma maligno. Es el tipo de cáncer cutáneo menos frecuente (aproximadamente el 5% de los tumores de piel). Las células afectadas son las células productoras de melanina (pigmento que da color a la piel). Los melanomas se desarrollan sobre todo en personas de piel y ojos claros con dificultad para broncearse y que han sufrido quemaduras solares, fundamentalmente en la infancia o adolescencia. El riesgo de padecer un melanoma aumenta con la existencia de antecedentes familiares o personales, la presencia en la piel de más de 50 o 60 lunares, la edad avanzada y una enfermedad hereditaria rara denominada xeroderma pigmentoso. Se consideran señales de alarma que la lesión sea asimétrica o de bordes irregulares o de color variado, o mayor de 6 mm o que cambie de aspecto5. En todos estos casos es muy aconsejable acudir a un dermatólogo.

 


 

En suma, si queremos tomar el sol sin daños para la salud es muy importante tener en cuenta que:

  • La mejor manera de hacerlo es evitando las exposiciones prolongadas.
  • Las horas más apropiadas son antes de las diez de la mañana y después de las cuatro de la tarde.
  • Hay que evitar tomar el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde cuando los rayos del sol son más intensos; y si lo hace, use un protector solar adecuado.
  • Un protector solar etiquetado con un FPS 15 significa que tardará 15 veces más en quemarse, comparado con lo que tardaría sin usar protector solar. Un protector solar con un FPS 30 significa que tardará 30 veces más tiempo quemarse, y así sucesivamente.
  • Los componentes de los protectores solares se absorben a través de la piel y que algunos son tóxicos. Es por ello que conviene usar protectores ecológicos y verificar su fecha de caducidad, puesto que algunos ingredientes se descomponen con el tiempo y pierden su eficacia.
  • Una buena sombra es más saludable que la luz solar directa, sobre todo si está en una zona tropical; y desde luego, es el mejor protector solar que existe.
  • Si va a caminar bajo el sol, use ropa protectora, gafas, y gorra, en especial si lo hace en zonas de alta montaña, ya que la protección atmosférica es menor. Si está en el trópico, cambie de plan.
  • Según sea el contenido pigmentoso de su piel, varía el nivel de protección contra la luz solar natural. Las personas de piel más oscura tienen menor riesgo de sufrir daños relacionados con el sol. Sin embargo, las personas de todas las razas y colores de piel pueden padecer quemaduras solares y cáncer de piel.
  • Para satisfacer las necesidades de vitamina D es suficiente tomar el sol entre 10 o 15 minutos al día en el dorso de las manos, brazos y cara.

Y por lo demás, tan solo desear que lo pasen muy bien y disfruten de un más que merecido descanso, sin padecer ningún trastorno provocado por un exceso de exposición solar.

 

Referencias:

  1. https://www.ecured.cu/Luz_solar. Consultado el 25/6/2018.
  2. https://salud.nih.gov/articulo/el-sol-y-la-piel/. Consultado el 19/6/2018.
  3. http://blog.cecofar.es/enfermedades-radiacion-solar/. Consultado el 25/6/2018.
  4. https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/actinic-keratosis/symptoms-causes/syc-20354969. Consultado el 25/6/2018.
  5. https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/prevencion/evita-exposicion-sol/sol-cancer-piel. Consultado el 19/6/2018.
  6. Salud Alternatura. Nº 32/Julio 2018.