¿Es saludable adquirir el hábito de meditar?

Meditar
Meditar Por Staphylococcus by Gabriela Sanabria , Licencia CC BY SA

Después de revisar 18.753 citas, Madhav Goyal et al., investigadores del Departamento de Medicina de la Johns Hopkins University, incluyeron en un meta-análisis publicado en JAMA el pasado año, 47 ensayos que agrupaban 3.515 participantes con el objetivo de “determinar la eficacia de los programas de meditación para mejorar los resultados relacionados con el estrés (ansiedad, depresión, estrés / angustia, estado de ánimo positivo, calidad de vida relacionada con la salud mental, atención, consumo de sustancias, hábitos de alimentación, el sueño, el dolor, y el peso) en diversas poblaciones clínicas de adultos1.

Los resultados de este estudio mostraron que los programas de meditación (Mindfulness) revisados:

  • Mejoraban de forma moderada la ansiedad, la depresión y el dolor.
  • Aportaban baja evidencia en la mejora de la angustia mental y la calidad de vida relacionada con la salud mental.
  • No surtían ningún efecto objetivable en el estado de ánimo positivo, la atención, el consumo de sustancias, los hábitos alimenticios, en el sueño y en el peso.
  • No proporcionaban resultados mejores que los tratamientos con medicamentos, la práctica de ejercicio físico u otras terapias conductuales.

Estos investigadores concluían que los programas de meditación pueden producir de pequeñas a moderadas reducciones en múltiples dimensiones negativas del estrés psicológico y que, por tanto, los médicos deben considerar los programas de meditación como una opción válida para tratar el estrés psicológico.

Otro meta-análisis publicado en el 2004 por P. Grossman et al., investigadores del  Freiburg Institute for Mindfulness Research, basado en 20 estudios empíricos que, según los autores, cubrían un amplio espectro de poblaciones clínicas (dolor, cáncer, enfermedades del corazón, depresión, y ansiedad), así como grupos no clínicos estresados. Entre sus resultados destacaron que los programas de meditación pueden ser útiles en el tratamiento del dolor crónico, la fibromialgia, en pacientes con cáncer y  enfermedad arterial coronaria; y en sus conclusiones afirmaron que la meditación “puede ayudar a una amplia gama de individuos para hacer frente a sus problemas clínicos y no clínicos2.

Más recientemente, un estudio controlado no aleatorizado realizado por investigadores de la University of California y de la Australian National University concluyó que las personas que llevan realizando meditación un promedio de 20 años presentan una menor pérdida de materia gris cerebral, evaluada mediante resonancia magnética cerebral, en comparación con las personas que no meditan3.

Por otra parte, cabe señalar que existen multitud de técnicas de meditación, aunque probablemente, la más extendida en occidente sea una técnica de origen budista llamada de conciencia plena (Mindfullnes meditation), que es la evaluada por ambos meta-análisis y que consiste en  centrar la atención en el momento presente; es decir, en el aquí y ahora. Para ello, suele recomendarse disponer del apoyo de un instructor experimentado, si bien a priori para practicar la meditación solo es necesario:

  • Disponer de un lugar tranquilo.
  • Vestir ropa holgada.
  • Colocarse en una posición cómoda (la postura clásica no es imprescindible)
  • Respirar pausadamente y concentrar la atención mental en el propio proceso respiratorio durante, al menos, unos 20 minutos cada día.

Lo normal es que, al principio, resulte muy difícil centrar toda la atención en un proceso fisiológico vegetativo que normalmente realizamos sin siquiera necesidad de pensar. Sin embargo, tal como sucede con cualquier habilidad, el rendimiento mejora de forma sustancial con la práctica y la perseverancia; y así, con el tiempo, las ventajas de meditar se tornan cada vez más visibles en el plano personal, más allá de lo que pueda sustentar la medicina basada en la evidencia.

En cualquier caso, se sabe con certeza que la meditación no es nociva para nadie; y lejos de representar una excentricidad metafísica importada de Oriente sin beneficio tangible, adquirir el hábito de meditar diariamente, además de potenciar la capacidad de concentración voluntaria, reducir el nivel de estrés y contribuir al equilibrio del sistema nervioso vegetativo, reporta beneficios medibles estadísticamente significativos para la salud tanto física como mental. O sea que anímense, meditar es una actividad saludable que está al alcance de cualquiera.

  1. M. Goyal et al. Meditation programs for psychological stress and well-being: a systematic review and meta-analysis. JAMA Intern Med. 2014 Mar;174(3):357-68.
  2. Grossman P. et al. Mindfulness-based stress reduction and health benefits. A meta-analysis. J Psychosom Res. 2004 Jul;57(1):35-43.
  3. Luders, E. et al. Forever Young(er): potential age-defying effects of long-term meditation on gray matter atrophy. Front. Psychol., 21 January 2015 | doi: 10.3389/fpsyg.2014.01551.

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